Capítulo 1.- El pueblo de la salvación
Naruky despertó de golpe. Había una tormenta en aquel momento,
sintió como Inner se tensaba mientras se aferraba a ella aun dormido en su
regazo. Esta acarició su cabeza con ternura intentando calmarle, pero los
truenos se lo impedían.
Llevaban alrededor de dos semanas seguidas conduciendo
buscando donde refugiarse, pasaron varios refugios, unos estaban llenos hasta
el tope, en otros intentaron robarles y matarles, y el ultimo que habían pasado
les habían echado por el hecho de ser militares.
Por lo menos la ida a aquel refugio les benefició para saber a
dónde ir. “Los infectados se pudren más rápido con el calor” fue lo que
alcanzaron a escuchar en la radio. Simplemente había que conducir hacia Solarea, el rumbo que tenían en el
momento.
Naruky miró al pelinegro quien comenzaba a cabecear. ¿Cuánto
había dormido? Seguro llevaba bastantes horas tras el volante, de seguir así
terminarían por estrellarse.
- Alex – le llamó ella.
- E-estoy despierto, estoy despierto – se serenó este –
- no lo estás, detente, te cambio el lugar
- Yo puedo encargarme de esto perfectamente, tú sigue durmiendo…
La chica le dirigió una mirada fría, este terminó por ceder,
detuvo el vehículo e intercambiaron lugares. Ahora era el Werehog quien le
servía de cama a Inner, aunque literalmente Alex podía usarlo de peluche.
Simplemente se
acomodaron y se quedaron dormidos mientras Naruky conducía, por el retrovisor
veía a Neko usando de almohada a Benny, este último dormía plácidamente con la
cabeza recargada a la ventana.
Sonrió para sus adentros mientras ponía rumbo fijo hacia la
carretera que conectaba Solarea y Station Scuare. Después de tanto,
finalmente salían del país (Ya sé que no son países, pero yo escribo como
quiero y puedo >:c), solo esperaba obtener un lugar donde Inner y Neko
pudieran estar seguros. Continuó conduciendo hasta llegar a algún pueblo en
busca de provisiones.
…
La gasolina se había terminado, y aun les quedaba un tramo
para llegar al pueblo siguiente. No había de otra, solo les quedaba caminar, si
tenían suerte probablemente conseguirían un lugar donde dormir.
- Debería recorrer el lugar pri-
- ¡Ni se te ocurra! – le gritaron todos a coro.
- ¿Por qué? – preguntó ofendido el peliazul
- ¡Porque la última vez que saliste corriendo te trajiste
contigo una horda de Runners! – comenzó a decir Lina algo alterada.
- No tenemos tantas balas Sonic, no para enfrentarnos a un
mutante – le secundó Tails. El de cabello azul suspiró resignado y se limitó a
ayudar a los chicos a sacar lo que les quedaba de provisiones.
Comenzaron a caminar, cada quien con un arma en mano y una
mochila a sus espaldas. Por el camino les salían infectados, a los cuales mataban
en cuanto se les cruzaban enfrente. Lo anaranjado del cielo les indicaba que ya
estaba por anochecer, lo bueno de aquello es que ya habían llegado a la entrada
del pueblo.
- “Bienvenidos a Dashwood” – leyó Lina en aquella maltrecha
placa junto a la entrada.
- Lindo nombre – contestó Sonic mirando igual la placa
mientras comenzaban a adentrarse al pueblo.
…
Encontrarse con hordas de mutantes era un jodido infierno que
les dejaban maltrechos. Gata, coneja y erizo se encontraban durmiendo en los
asientos traseros. Cream sentada en medio de ambos usando a Silver de almohada.
En el asiento del copiloto estaba Sylvia contemplando el
paisaje seco de la carretera, y tras el volante una nerviosa Tori conduciendo
algo rápido, gracias al cielo que su hermano le había intentado enseñar antes
de que toda aquella locura comenzara o no sabría qué hacer.
Continuaban en silencio, Sylvia ya estaba quedándose dormida,
no, de hecho ya iba por su tercer sueño. De no ser porque todos en el auto
despertaron de golpe habrían seguido hasta la mañana siguiente. Tori acababa de
frenar de golpe.
- Dios, que suerte que traigo cinturón de seguridad…
Sylvia le dirigió una mirada de molestia a la castaña, esta ni
cuenta, estaba demasiado feliz con lo que había encontrado como para hacer caso
a las quejas de la chica, o de los otros tres en los asientos de atrás quienes
estaban enredados entre sí. No perdió tiempo y se bajó del auto para correr
hacia la estación de servicio abandonada.
- ¡Oh santo Mobius! – gritó Tori a todo pulmón a la mar de
feliz.
- ¡Que santo Mobius ni que nada! – gritó enfadada la peliplata
menor.
- ¿Qué pasa? ¿Dónde estamos? – Cream igual se bajó del auto y
corrió junto a la zorrita.
- Espero que lo que hayas encontrado compense mi sueño –
Silver igual salió, al llegar miró con asombro el lugar – Oh santo Mobius… -
repitió este.
- No te robes mis frases – replicó la castaña.
Silver no perdió tiempo, se acercó a uno de los surtidores de
combustible, agarró la manguera y apretó el mango de la misma para abrir la
válvula. Para su sorpresa y alegría, el líquido derivado del petróleo salió por
él.
- ¡Aquí si hay combustible! – gritó él algo emocionado.
- ¡Finalmente! – Le secundó Blaze, quien se dirigía hacia
ellos algo somnolienta - ¿Y qué esperan? Hay que llevarnos todo lo que podamos.
Rápidamente acomodaron el jeep para ponerle gasolina hasta el
tope, y de una vez, llenar los galones que traían los anteriores dueños del
auto. Blaze rompió el vidrió de la pequeña tienda de supermercado de una
patada, ya que estaban allí, no estaría mal llevarse algo de comida.
Cada quien a lo suyo. El erizo con la gasolina, y las chicas
con la comida, definitivamente habían saqueado TODO. Ya cargados hasta el tope
volvieron al camino. Parecía que la suerte les sonreía por primera vez en ese
apocalipsis.
…
Tenían una jodida suerte que hasta parecía un sueño. Lina y
Amy casi querían llorar, ¡Tenían una cama para dormir! ¡Ya no más dormir en el
suelo! ¡Bendito sea Dashwood!
Pasaron la noche en una casa abandonada, y durante el día
comenzaron a revisar el pueblo en busca de comida, lo cual les llevó el resto
del día, realmente era un pueblo grande. Ahora iban de regreso a la casa
abandonada para volver a pasar la noche allí.
- Este lugar realmente es escalofriante – Amy caminaba literalmente
pegada al de cabello azul.
- Ya… - respondió este incomodo con la otra.
- No está tan mal – objetó Lina mirando alrededor – se ve como
ayer, la oscuridad lo hace ver tétrico…
- Lina, el pueblo es tétrico con o sin luz – Knuckles tan
optimista como siempre dio a conocer su opinión (?) – con suerte y no nos hemos
encontr-
Un ruido a la distancia les hizo callar en el momento, ruido
que se hacía más y más fuerte conforme se acercaba hacia ellos.
- ¿Q-que es eso? – preguntó la pelirrosa pegándose más a
Sonic, que no sabía si se estaba aprovechando de la situación o enserio estaba
asustada.
- V-vale, ya me estoy asustando… - Lina igual comenzó a usar a
su hermano por escudo.
- Y a mí que me den ¿eh? – preguntó el peliazul algo ofendido
teniendo a ambas erizas a su espalda. Luego de suspirar resignado dirigió su
mirada al menor del grupo – Vale ¿Qué son, Tails?
- S-son… - este comenzó a encogerse de hombros – Son Runners,
se están acercando muy rápido…
- ¿Cuántos? – Knuckles habló igual de preocupado que el zorro.
- Alrededor de uno treinta… - contestó el menor comenzando a
retroceder.
- ¿Tenemos balas para enfrentarlos? – Ya habían comenzado a
correr en aquel momento.
- No, se acabaron la mayoría cuando llegamos al pueblo ayer...
- ¡Fantástico! – habló con sarcasmo Sonic jalando a ambas
chicas por los brazos.
…
- “Bienvenidos a Dashwood” Lindo nombre – Tori había dado con
el camino al pueblo, y por puro instinto comenzó a conducir hacia dicho lugar.
Llegando a la entrada terminó por detener el jeep y bajar de él al igual que el
resto.
- ¿Qué creen que haya allí? – Sylvia miraba la placa oxidada
con el nombre del pueblo.
- ¿Más infectados talvez? – contestó su hermano mientras
tomaba sus armas.
- ¿Acaso piensas entrar allí? – Blaze le miraba sorprendida
¿Desde cuándo Silver era tan aventado?
- Por supuesto, con suerte y tendremos un refugio donde
quedarnos por ahora.
- ¡Estás loco! – gritó Blaze intentando hacer entrar en razón
al erizo – Espera, ¿Y tú a dónde vas? – miró a la castaña que igual que el otro
ya iba cargando su inseparable bate de béisbol.
- a ver el pueblo, claro – respondió ella mientras guardaba
una pistola en sus bolsillos.
La gata suspiró resignada e igual tomó sus armas junto con la
eriza y la conejita, ya ni se iba a
molestar en regañarlos, igual no la escucharían. Cerraron el Jeep y comenzaron
a adentrarse en el pueblo, ya estaba oscuro, y aquel lugar solitario lucia
tremendamente tétrico.
Mientras caminaban observaron a su alrededor, todas las casas
tenían un aspecto deplorable, algunas estaban con las puestas rotas, otras sin
ventanas, y muchas más apunto de derribarse. Por otro lado, se encontraban los
sembradillos, y por lo que se apreciaba, cada uno tenía su propio sistema de
riego.
- ¿Cómo es que nadie ha descubierto este lugar? – Preguntó Tori
maravillada al ver lo que el pueblo desolado tenía para ofrecerles – esto es increíble…
- Estoy de acuerdo contigo, es un lugar magnifico, y por lo
que veo – Blaze volteó a ver hacia las casas destrozadas – los antiguos
habitantes lucharon…
- ¿Y si aún hay gente aquí? – Sylvia había dicho una de las
preguntas más importantes de todas. – Con todo esto es imposible que no haya
nadie…
- Tienes razón, aunque el camino hacia aquí estaba despejado…
- Y si… ¿Mutaron? – Cream finalmente sentenció la peor duda de
todas. Con aquel comentario les había dado un escalofrío a los mayores.
- N-no lo creo… Espero que no… ojalá que no… - Ya bastantes
nerviosos continuaron caminando.
Comenzaron a escucharse disparos y gritos a la distancia, cosa
que los alteró más ¿Había alguien más allí?, mas importante ¿Qué clase de
infectados había? ¿Podrían combatirlos y salir vivos de ello?
Se quedaron quietos donde estaban, ni siquiera se tuvieron que
molestar en ir hacia ellos, ellos venían corriendo. Apenas y se podían
distinguir sus figuras, la carrera levantaba todo el polvo que ni se veían.
- ¡Gyyaaaaa! ¡Están viniendo más! – se escuchó una voz
femenina. En cuestión de segundos un trio de figuras pasó entre ellos, ni
siquiera se pudieron distinguir.
- ¡Joder! ¡No nos dejen atrás! ¡¿Desde cuándo corren tan rápido?!
¡Demonios! – otras dos figuras pasaron igual.
“¿Pero qué carajo acaba de pasar?” Se preguntaban todos, habían
escuchado de algunos chicos no infectados tenían super velocidad, pero eso ya
era ridículo. No podía andar un grupo entero con el mismo talento, aunque, si
lo piensan bien, la adrenalina también hace milagros, si, seguramente fue eso
lo que pasó.
El miedo les dio super velocidad y ni se percataron de ellos. Ese
grupo no, pero la horda de Runners sí. “Menos mal que tenemos balas” se pensó
Silver comenzando a apuntar a aquellas cosas putrefactas que se les acercaban
con rapidez.
Runners, eran infectados mutados, habían adquirido la
habilidad de súper velocidad, sin embargo, aquella ventaja les costó sus
sentidos. Aquellas criaturas no podían escuchar ni ver, se guiaban por completo
en el olfato. Eran capaces de oler a no infectados a menos de un kilómetro de
distancia. También estaba el hecho de que eran mediamente resistentes, dos o
tres disparos al cráneo bastaba para matarles.
Ahora tenían que cubrir su olor, y rápido. En cuanto se acercó
el primero de los Runners, Silver disparó, la sangre les calló encima a los
cinco, suficiente para continuar peleando metidos en la horda.
…
Les costó un rato, pero finalmente habían acabado con ellos.
Ahora a buscar a ese otro grupo, acababan de encontrar un fantástico pueblo, no
querían saqueadores en él.
- ¡Vamos! ¡Si no son saqueadores no les haremos daño! ¡Salgan
de donde estén! – gritó Sylvia lo suficientemente fuerte para escucharse por
varias cuadras a la redonda
- ¡No nos obliguen a buscarles casa por casa! ¡Enserio, no
quieren verme enojada! – esta vez fue Tori la que gritó.
Ya estaba fastidiada y cansada, nunca había dado tantos batazos
en su vida. Ni cuando jugaba Béisbol de pequeña. Un par de figuras salieron de
su escondite y comenzaron a acercarse algo temerosas.
- Me rindo, por favor no nos maten – comenzó a decir una.
- No somos saqueadores, no quiero morir – siguió la otra
llorando dramáticamente al ver el espantoso aspecto del grupo frente a ellas.
¿Y cómo no estarlo? Si estaban cubiertos de tierra y sangre, y
cargados de armas, daba escalofríos solo verles. Ambas chicas se abrazaron
entre sí espantadas.
- Venga, ya basta, que no vamos a matarles – intentó calmarles
Blaze, ya estaban dándole una migraña los gritos y lloriqueos de las dos chicas.
- Enserio, no haremos nada – prosiguió Sylvia algo incomoda.
- ¿Para esto fue que me bañé en sangre de muertos? – siguió Tori,
como ya había mencionado antes, se encontraba ya fastidiada, lo que deseaba en
ese instante era un baño e irse a dormir. Una vez que la castaña termina su
frase ambas chicas se callan.
- ¿Eh? ¿Mataron a toda la horda de Runners? – preguntó la eriza
añil sorprendida.
- Ah ¿Si? – respondió Sylvia algo confundida con los
repentinos cambios de actitud.
- ¡Sonic! ¡Knuckles! ¡Tails! ¡Vengan, no son peligrosos! –
gritó la pelirrosa a la casa abandonada de la que habían salido. Los mencionados
salieron sin bajar la guardia.
- Que no mordemos, cálmense de una vez – habló Silver al notar
que el ambiente se había tensado de nuevo.
- vale, emm, gracias por salvarnos – comenzó a decir Tails, ya
que los otros dos no se animaban a decir algo.
- No es nada – respondió Cream finalmente haciéndose notar. (Como
si estar cubierta de sangre la hiciera invisible :U)
- ¿Tienen refugio donde quedarse? – preguntó con amabilidad
Lina. De alguna manera tenían que agradecer que les salvaran.
- No, acabamos de llegar hoy, apenas estamos buscando un lugar…
- respondió con seriedad Blaze.
- Lina, nuestro refugio está lleno de Runners muertos ahora,
tampoco tenemos en donde quedarnos – Sonic intentaba hacer entrar en razón a la
chica.
- ah, cierto… - se encogió ella de hombros.
- No hay problema, solo busquemos otro refugio juntos y ya –
intentó alentarles Sylvia.
- Voy por el jeep, ya los alcanzo – Blaze comenzó a caminar
hacia la entrada por la que habían llegado seguida por Cream.
Mientras tanto el resto comenzaron a andar por las calles en
busca de alguna casa que por lo menos tuviera ventanas y puertas. Al final de
la quinta manzana que recorrían divisaron una casa de dos pisos mediamente
grande, por lo menos suficiente para ambos grupos. Y estaba completa, la
cerradura de la puerta estaba rota, pero se podía arreglar.
Entraron a ella inspeccionándola con detalle. A la entrada
estaban las escaleras que conducían a los cuartos de arriba del lado izquierdo.
A la derecha se encontraba una pequeña estancia en la que había unos cuantos
sillones y la chimenea. También estaban un par de puertas. Una conducía a la
cocina, y otra a un cuarto vacío.
En la planta de arriba había 6 puertas más. Cinco de ellas
eran habitaciones y la ultima un baño. Igual, en dos de las habitaciones tenían
un baño propio. “Joder, es demasiada suerte” se pensaron todos una vez
terminada la inspección. Varios minutos después, regresó Blaze con la jeep. Se
apresuraron a meter todas las provisiones. No sería bueno que les robaran el
jeep con toda la comida dentro.
- Vale, hay cinco habitaciones, y nosotros somos 10 personas –
comenzó a decir Amy
- Cada grupo a una habitación y ya. No es buena idea
dividirse, además, apenas y les conocemos, no sabemos sus intenciones – objetó
Blaze.
- Tienes razón, yo estoy de acuerdo, cada grupo quedémonos con
una habitación – secundó Tails.
- de acuerdo – respondieron al unisolo.
- yo cuidaré el jeep, no es buena idea dejarlo solo así –
comentó el peliplata.
- cierto, cuídalo entonces.
Después de un baño – que todos amaron tener después de tanto (???)
– y algo de cenar, se instaló cada grupo en una habitación, y Silver en el vehículo.
A pesar de todo, no habían tenido un día tan malo. Tenían comida, refugio, y el
grupo se había hecho inesperadamente más grande.
Definitivamente, Dashwood era el pueblo de la salvación.
Continuará…
Me ha gustado mucho, el equipo de Tori es el mejor(?)
ResponderBorrarY me ha hecho ilusión que mencionaras tanto el bate como la pistola. No sé, es como "Ha mencionado lo que yo hice" ;////; (?)
Quiero ver ya a cierto grupo por allí y al de Naruky(?)
Saqueadores ftw
ResponderBorrarMe encanta ver a Lina cagada de miedo. Es ella completamente(?)
Quiero que llegue moar gente D:
La frase final ha sido como muy épica(?)